Arriba el Sur!!

Arriba el Sur!!
Abajo el norte y sus bajesas.

miércoles, 22 de febrero de 2012

la mulú

La Milú vino de la muerte, con los ojos pegados en la ventana mientras sonaban sus pulmones, sonámbula y heroica.
Hoy la grandeza la absorbe y el frio la atormenta, me oye abrir la puerta y la desesperación la colapsa.
La Milú se sienta en mis piernas a mirar las volutas de humo que se esparcen por la pieza.
Yo te tiro el humo en la cara, a ver si se calma. Rasguña sin saber de la insolación que me afecta
Me levanto y cuelga de mis ropas: la Milú es un niño con tijeras
Avanza con rapidez y muerde mis pies, mis dedos. Mientras camino se atraviesa, huyendo de la abulia que puede significar ser una gata doméstica.
La Milú, cuando logra calmarse, pierde su mirada como si pensara, pero para su felicidad es sólo una gata.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Yo Claudio...o carta abierta al DT chileno.-

Yo, Claudio

Claudio, Tienes que irte.
            Si Claudio, tienes que irte, tienes que “dar el paso al costado”, como dicen los siúticos, y si te pido aconsejo esto no es tanto porque me disguste tu apego a la indisciplina, o tu puesta en escena futbolística, ni tus constantes defensas de tus “regalones”, o que tengas esa relación tan de tú a tú con una prensa que en cualquier momento no dudará en clavarte un puñal y desangrarte como un chancho recién muerto (no hay alusión a tu estado físico Claudio). No Claudio, tampoco me molesta demasiado que no te planifiques para trabajar y que tus nominas a veces lo dejen a uno pensando si te equivocas a menudo o de verdad el “amiguismo” supera tu capacidad de ver las cosas con perspectiva de realidad.
            No Claudio, no te criticaré eso porque quizás ocurre que también me parezco a ti, funciono con lealtades y cariños, es mi “piso mínimo”, amigo de mis amigos y enemigo de mis enemigos, porque enemigos uno tiene Claudio, y aparecen así, sin previo aviso, sin golpe en el hombro, o luego de muchos sucesivos…quien sabe… y por eso Claudio porque te traicionaron, porque tienes cinco Judas descubiertos, porque hay cinco de los tuyos que no pensaron en ti cuando se justificaron indecentemente...por eso tienes que abandonar la travesía, sé que te dolerá pero haz como los políticos cuando los pillan en cosas truchas y tienen que renunciar, haz un “acto de grandeza”……así saldrás con la simpatía de todos a pesar de tener la media cagada.
            Porque cómo pudiste comprobar Claudio esos cinco que se descubrieron, son solo la punta de un iceberg del que tú no eres culpable, sino víctima. Debes irte Claudio porque lamentablemente ya te diste cuenta que en la interna del grupo selección desde el capitán hasta el ultimo juvenil citado para “acumular experiencia internacional” (cuestión, de lo que hoy dudo si es acumulación de experiencias o de mañas), te creen menos y dudan de tu liderazgo, de tu conducción, de que verdaderamente seas capaz de hacer lo que un país detrás de ti espera.
            Pero Claudio no es tu culpa, eres, ya lo he dicho solo la víctima de turno, eres parte de la estadística vergonzosa de un país acostumbrado a las traiciones, traidor por naturaleza, “chaquetero” dicen para suavizar la realidad, o nadie te contó que en Chile se acostumbra derrocar presidentes cada cierto tiempo, o traicionar a la gente de manera frecuente con promesas vacías e impúdicamente repetidas y hechas penetrar cual aguja hipodérmica…
            Bichi, a estas alturas permíteme decirte así como cuando eras la estrella que por su indisciplina (aceptémoslo, Claudio fuiste un díscolo) se perdió la ocasión de ser Maradona en México, o que en lugar de dar hacer la rabona en el humilde Como de Italia, los hayas dados en el Milán que era el dueño de tu pase, mas no de tu rebeldía….díscolo Claudio…díscolo, pero si esto fuera un juicio moral, te diría…”todo se paga en la vida Claudio”, pero me interesa poco enjuiciarte Claudio, especialmente porque a veces…me parezco a ti en eso, confío más en el talento que en una latera seriedad que te dé aspecto de gran señor de la autoridad moral. Especialmente me importa poco juzgarte Claudio porque sé que eres creyente (y en eso no me parezco a ti) y que en tu religión de origen anglo americano (¿nunca oíste hablar de  la CIA Claudio?), el respeto, la disciplina, y otros valores (bueno, la delación encubierta Claudio…recuerda…CIA) prevalecen, pero tú que eres un díscolo por naturaleza, parece que dejas pasar algunas faltas Claudio, quizás seas misericordioso en extremo….
            Pero tienes que irte Claudio porque no puedes seguir sufriendo, sé, sabemos los chilenos,  que eres una persona buena, de buenas intenciones, pero tienes tu corazoncito Claudio, quizás con más de alguna arteria medio averiada por tu impenitente gusto por el bife de chorizo Claudio (no te culpo), y en ese corazón Claudio la hostilidad, la desvergüenza, la hipocresía y la traición no tienen cabida. No naciste para tragar sapos Claudio, vas de frente y eso siempre me ha gustado de ti, como en la cancha, en tu vida no te guardas nada, pero eso desgasta Claudio y expone en demasía tu fragilidad humana. No sé como lo estarás pasando ahora que Uruguay nos encajó cuatro, igual que Argentina, y que nos quedó la terrible sensación de que tus jugadores jugaron desconcentrados (muy probable), o jugaban “hacia atrás” (sería muy lamentable).
            Pero en el país de las derrotas Claudio (porque incluso nuestras efemérides nacionales celebran derrotas) tenemos un pecadillo, llamado envidia, “mala leche” le dicen en la calle, porque aquí todos somos ministros de educación, Pdte. de la republica, todos somos profesores, todos tenemos recetas y remedios a la larga lista de males que nos aqueja, todos queremos íntimamente Bichi, ser tù,  tener tu lugar, dirigir en ese equipo…”el de todos” le llaman, pero pocos estamos dispuestos a hacer la pega que aquello implicaría, pocos, muy pocos, porque en esta tierra que carga el imaginario de una derrota eterna,  prevalece el escándalo hipócrita (de ese que nadie habla pero que todos conocen), aquí gana el que habla más fuerte, gana el que pone mas lucas para una campaña política Bichi, y sino el que pesca las armas y las dirige contra la población…. ¿o acaso no te hable del derrocamiento de presidentes casi de manera periódica Bichi?...eso pasa cuando hay mucha mediocridad y las cosas no se dicen en la cara,  y a ti BichiBichi. El corolario es el día siguiente cuando  te culpan, y sin atisbo alguno de arrepentimiento se muestran arrogantes, poco humildes y en extremo tercos. ¿Así quien puede Claudio?...es mejor que te vayas de ahí, que salgas de ese lugar, porque este golpe en plena cara me provocó una profunda y tristeza y vergüenza como chileno, (tampoco te aflijas mucho por nosotros, estamos ya bastante acostumbrados a pasar vergüenzas, muchas más en estos días con un presidente de la republica tan lingüísticamente travieso). El problema Bichi es que este país mantiene un estado de cosas en el que siempre por una u otra razón habrá algo por lo que avergonzarse o esconder, un estado de neurosis permanente, mal habido, malcriado, exacerbado…..
            Y Sabes Bichi,  esto pasa porque aùn estamos encadilados, porque el que tenía una receta contra la hipocresía se fue, admiramos de él su disciplina, su sabiduría y su rigor…ya sabes de quién te hablo Claudio, pero ojo, que a ese “maestro” que dejamos ir…fueron otros, esos que de verdad se dedican a la traición como oficio para ganarse los porotos, Claudio, esos que están hoy en sillones con gran linaje, (los que te pagan el sueldo), los que hicieron todo lo posible para que se fuera porque como tú, o yo, Claudio también era un díscolo y eso al final termina hinchándoles las pelotas a muchos.



Jaime Rodriguez Manriquez.-

lunes, 24 de octubre de 2011

De (des)información Pública


 

Ver y leer noticias cada día pareciera ser un alimento a la rabia.
Constantemente la prensa hace alarde de su capacidad para colaborar con las empresas de anti-paz del estado, con el control de masas a través del pánico que tan bien les viene a los gobiernos para mantener a la población cortita, calladita y quietecita. Hay algo tal vez simpático en todo esto; tiene que ver con que el juego de la política esta cambiando de colores, como cuando la música de una fiesta comienza recién a ponerse buena, luego de que ya te tenía aburrido por un rato…

Sin embargo, ese sonido optimista de las nuevas músicas no logra sonar aún más fuerte que la poderosa banda del control, que tiene todos los parlantes y todas las pantallas y todas las páginas ocupadas con el rostro oficial de algún ministrucho, algún vocerrucho, algún presidentucho, algún candidatucho, prostituyendo el susto, vendiendo miedo, instalando odio, acorralando inocentes y aprovechando de paso para quedarse con otro trozo más de una torta cada vez más chica. Cada vez más agria.

Se nota tanto el miedo en los gobernantes. Se escucha tan claro el desahucio en la oposición cómplice.


Ojo!, que hay una parte de la población que se está comprando el miedo, que está paralizada también a punta de Te Ve eNes, a punta de MegaNOticias, a punta de Merculos, de Edwards y de Chadwicks (que suena a Sándwich, pero no es lo mismo) y Hinzpeterersss. Esa parte de la población es mayoritariamente anciana, cree aún en Karadima (si, hay gente que aún cree en su inocencia) y justifica la represión porque la juventud finalmente está descarriada, porque los ven desmantelando ciudades imaginarias completas por la tele, que en lo real, son 4 cuadras, durante 20 minutos, que amplificados por un país de pantallas encendidas, son guerrillas de días, en territorios feudales. Porque si se destroza un semáforo que aparece repetido mil veces, se destrozan mil semáforos imaginarios, y si los 20 encapuchados aparecen en todas las pantallas cada una hora, todos somos encapuchados… (that´s the press, that´s the game. I love this game… decían los publicistas no? Bueno, si no lo decían, lo deberían decir)
 
La derecha votante, los padres de familia (algunos de los nuestros), sin embargo, están entendiendo cuál es la regla de este juego, tal vez por desencanto, tal vez por desgaste, tal vez porque en el fondo todos nos damos cuenta si le ponemos ojo y oreja. Algo está pasando que hay un discurso que de a poco se está instalando, que tiene descontentos a zurdos y diestros, y que no va a quedarse en la mesa de domingo solamente, que va a llevar ambos brazos a la calle, y al cielo los gritos, porque aquí la solución no es que vuelvan los de antes, ni los de antes de los que estaban antes. Aquí la solución es, de una vez y por todas, salir a la calle y gritar. SE ACABÓ ESTA WEÁ!

Así tal cual, todos juntitos, en coro y en desorden…

Pensaba hace unos días en qué gracioso va a ser ver un próximo debate presidencial, con más de algún político oxidado y ciego apelando a las fórmulas clásicas del convencimiento, jugando al “yo  prometo”, diciendo “yo no hice lo que hice”, sudando la gota gorda y enrabiado porque la pega está más difícil que antes. Porque ya no se va a poder tratar de convencer a alguien, si nadie está dispuesto a que lo sigan haciendo leso. Van a tener que empezar a hablar con la verdad (no queda otra), y tantos de esos se van a quedar abajo de la micro porque ya el juego no va a ser el mismo, porque ya no se van a ganar tan fácil el viático y no van a ser tan ciegos los ojos de la gente (ni los lentes de sus celulares).

Ojo le politics. Que la política cambie, no va a ser sólo un slogan de moda. Si hoy se llama Educación, mañana se llama Isapres, pasado AFPs, luego se llama Igualdad, luego Empresas Ladronas, y así…
Uff cuántas veces nos vamos a repetir los mismos 20 apellidos, cuando toque buscar responsables, en cada nuevo “tema país”.

Como dice una Sonora de un puerto postergado por ahí… Junten Miedo!

miércoles, 19 de octubre de 2011

Cambiando los paradigmas del sistema educativo

del cuidado de la Imaginación





La imaginación: que gran herramienta para comprender el mundo, para configurarlo. Imaginar algo hace, eventualmente, que exista, y hay numerosos Da Vincis en la historia que han hecho maravillas de la tecnología, el arte, que han contribuido a con bienes para la humanidad -y entiéndase “bienes” como el plural de bien (bondad)-.
Con la imaginación, efectivamente, también se puede hacer el mal: armar confabulaciones, estrategias para estafar, puedo mentir con elaboradas historias. Pero lo que quiero decir es que la imaginación es potente, crea realidades y siendo así de importante, hay que educarla con cuidado.
Si, educarla. Puedes criar a un niño miedoso usando su imaginario para que entienda que cada vez que se equivoque recibirá un castigo. El miedo a la oscuridad por la historia del cuco, el rechazo a lo desconocido si le dices “noooo! Caca!!”, Si lo culpas de tus errores castigándolo con un golpe después de que casi lo atropellan o cuando se cae, o cuando toma algo que no sabe que no es de el, le harás imaginar con el tiempo que todo lo que hace, que él esta mal.
¿Tu imaginas cosas seguido? Un niño imagina todo el tiempo. Piensa que pasa si le dices a un niño que si no cumple tales normas religiosas se irá al infierno y no verá nunca mas a su familia: las cumplirá con miedo, vivirá toda la vida con miedo al veredicto del juicio final y es obvio, por que quiere a su familia. Y nuestro imaginario ha sido tan bien educado para lo malo que ya no podemos dejar de tenerle rechazo a infinidad de cosas, miedos también. No podemos incluso imaginar lo bueno, nos parece normal, imaginable, que EEUU. bombardee a quien se le ocurra indicar como terrorista (y tenga petróleo, por cierto), nos parece aceptable a nuestro imaginario que hay decisiones que ya están tomadas y uno no puede hacer nada contra eso y dejar que empresarios y políticos se pasen por buena parte el descontento nacional, como hemos visto en declaraciones de transeúntes indiferentes a Hidroaysen, por dar un ejemplo que se esta pasando de moda mediaticamente. No podemos imaginar que los estudiantes estén en lo cierto en pedir educación publica, por que se nos educó para creer que el estado funciona y que hay que creer en el y que si la educación publica vale como privada, por algo será (cuando en casi toda Sudamérica la educación publica es gratis). Ahora nos estaban haciendo creer que estamos al borde de una crisis energética y, como se nos educó para creer ciegos a los que nos ponen en la tele, seguramente caeríamos. Imaginamos que las cosas como están, están bien. Imaginamos que este estado de comodidad, este Status Quo donde vives toda tu vida trabajando y pasando una mínima parte disfrutando de tus hijos y nietos, de tus amigos y parientes, está bien.  No se puede imaginar que “calidad de vida” signifique otra cosa que “IPC”. Insisto, la imaginación es una herramienta genial! Hay que usarla para bien, para realizar actos hermosos como el concierto del Parque DYR de fin de verano, por ejemplo, en el que tocaron muchas bandas de San Antonio, donde mucha gente fue por primera vez a ese lugar casi inutilizado. Si nos hubieran estimulado un imaginario positivo seguramente mucha gente que dice “yo no canto”, cantaría. Al que le hicieron sentir que era bueno para nada, sería bueno en todo. Y lo más importante, sería más fácil creer en un mundo mejor si pudieran tan solo imaginarlo. Pero la imaginación quedó desplazada para muchos en el armario de las cosas viejas y ahí se quedó.
Imaginar es ver, no con los ojos. Si ponemos atención, si cuidamos nuestra imaginación, si la cultivamos, podremos seguramente ver que San Antonio no es tan malo como se cree, que la vida no depende de lo que pasa en la tele, ni en la farándula, ni de los políticos, podremos darnos cuenta que calidad de vida no significa electrodomésticos ni teléfonos celulares touch, si pudiéramos todos imaginar una vida sin la cantidad de cosas que no necesitamos en nuestro cotidiano para ser felices, no sería necesario que hubiesen terremotos para recién ponerse a hablar con el vecino y preguntarle si está bien, para conversar con tu hermano por que no hay luz para encender un computador, si pusiéramos mas atención a creer en cosas maravillosas “increíbles”, quizás en San Antonio Chinoy no sería un caso único de un tipo que cree que algo se puede y lo busca con todas sus ganas en contra de todas las criticas que pudo tener y logra tener éxito. Quien diga que eso es suerte y no puede imaginar que alguien que cantaba gratis en todas las peñas en valpo hoy ha tenido giras en argentina, China, España, Suecia, Francia, y también le resultará difícil creer que en San Antonio hay muchísimos artistas mas, por que seguramente le es mas fácil creer que Ossama Bin Laden es el hombre mas malo de la tierra. Era.

Así que háganle un favor a sus hijos, no les hagan imaginar tonteras, ya?

Imaginemos un mundo mejor.

An Education, (pelicula)


 

Me compré tres películas por luca, una de ellas era An Education (2009), dirigida por Lone Scherfig.  Trata de  un romance entre una inteligente y guapa adolescente (Carey Mulligan)  y un hombre de negocios culturales y artísticos, David (Peter Sarsgaard), que con su llamativa labia enamora incluso a los padres de la chica. Jenny, la chica en cuestión vive presionada por su padre, quien quiere que estudie literatura inglesa en Oxford. Asunto que no le incomoda pero que la mantiene ajena sus gustos por el jazz, la pintura, el estilo de vida existencialista, por nombrar algunos. En esta disyuntiva y con la ayuda de David, enriquece su experiencia frente a sus gustos, yendo a conciertos, comiendo en restoranes de elite, viajando a Paris, entre otras tantas experiencias. Inesperadamente el romance se oficializa y ella, cegada por  la comodidad y el sentimiento, junto con el beneplácito sorpresivo de su padre, acepta, dejando de lado sus estudios. La sorpresiva decisión del padre, ocurre por su entusiasmo y admiración ante el discurso de hombre exitoso con el cual se ha ido describiendo el protagonista. La decisión de aceptar cazarse a temprana edad o seguir estudiando constituye el punto más denso de la película, pues se cuestiona la finalidad de los estudios -que se tildan de aburridos- frente a la riqueza de las experiencias de la vida. Las discusiones comienzan desde su casa, pasando por su profesora hasta la dirección del colegio, autoridades que no supieron contestar de manera convincente y persuasiva por qué es bueno estudiar. Se podría incluso aventurar a decir que la niña vacila entre dos tipos de educación, una formal y aburrida frente a una mayormente significativa, pero informal. A esto se le suma la discriminación al género femenino el cual se presenta ante dos opciones: el noviazgo o la independencia. El romance no tiene un final feliz para ambos y se  acaba cuando se conocen los secretos de los negocios de David junto con los de su vida.
Es una película ágil, de diálogos certeros e interesantes, el problema es que la oferta del pack venía doblada al español, pero no latino si no de España, pero da lo mismo. El final es grato aunque pudo haber aparecido antes. Llama la atención la música de los sesenta, la cómoda vida de los personajes principales y por supuesto la belleza de la actriz junto con la intención del personaje para su vida: vestir de negro, fumar mucho y hablar poco.


No da lo mismo




No da lo mismo la forma como  se dicen las cosas, a mi no me da lo mismo, las discusiones y los malos entendidos pasan justamente por el cómo se dicen, dirán o dijeron las cosas que, trascendentes o no, impactan en otro, movilizando cargas emocionales y flujos de bilis, sangre y quién sabe cuánto otro líquido encolerizante.
El poder de la palabra, los sentidos, la polisemia, las implicancias, las imposturas y tanto gesto que uno podría usar, si quisiera, si pudiera, para dar cuenta de buena manera lo que se tiene en la cabeza.

Pero es mucho más complicado. Y las palabras mucho más esquivas.

Cuando el ministro de los interiores dice “Se acabaron los días de fumar donde quiera, cuando quiera y como quiera” me pudre. Yo tengo clarísimo hace tiempo que el fumar no es un arte libre que uno puede hacer en cualquier lado, como ciudadano que soy, entiendo perfectamente y respeto a quienes no fuman y en ese sentido comparto las políticas restrictivas anti-tabaco-adictos que facilitan la convivencia entre pulmones rojos y de los otros, de los nuestros. El tema no es no fumar, eso lo damos todos por sentado, pero el gesto, el tono, la forma, es horrible, y si bien podría sonar a banal el gesto de criticar una forma más que un fondo, creo que justamente en la forma pasan muchas más cosas que la estética o el envoltorio de un átomo, en la cáscara hay otro espacio de análisis, en la superficie se escapan las realidades que en el contenido a veces se adornan y pasan.

Se acabaron los días de hacer lo que quiera, se acabó eso de decidir libreta, se acabó esto de no pedirle permiso a nadie, se acabó… se acabó.
El mensaje de Hinzpeter no me deja con menos ganas de fumar, al contrario, me recuerda que las decisiones las tengo que tomar yo y que esto de ser un ciudadano tiene costos que hoy están saliendo más caros que nunca y que pronto podría acabarse la paciencia.

Hinzpeter es, a falta de un presidente padre-o madre- como lo eran los anteriores, ese padrastro que llega a imponer por atrás de la puerta lo que el niño malcriado nunca instaló de manera forzada, es la nana que maltrata a los niños cuando los padres trabajan, tiene odio, frente a una ciudadanía que considera juvenil, adolescente, perdida.
Hinzpeter es ese niño resentido, que no podía jugar con los niños fútbol porque podía romper sus lentes y su madre se las iba a dar si llegaba con la ropa sucia, que cuando grande busca resarcir desde el castigo que se cansó de recibir, imponiendo a otros una lección que, de ser bien entregada, podría ser mucho mejor aprehendida por toda la ciudadanía.

Ojo con las palabras, que si bien el contenido puede ser el mismo en los últimos 20 años, hoy suena violento, agresivo, amenazante, castrador, opresor.
Y todos saben cómo responde un “adolescente” pueblo, cuando lo tratan a patadas…