La imaginación: que gran herramienta para comprender el mundo, para configurarlo. Imaginar algo hace, eventualmente, que exista, y hay numerosos Da Vincis en la historia que han hecho maravillas de la tecnología, el arte, que han contribuido a con bienes para la humanidad -y entiéndase “bienes” como el plural de bien (bondad)-.
Con la imaginación, efectivamente, también se puede hacer el mal: armar confabulaciones, estrategias para estafar, puedo mentir con elaboradas historias. Pero lo que quiero decir es que la imaginación es potente, crea realidades y siendo así de importante, hay que educarla con cuidado.
Si, educarla. Puedes criar a un niño miedoso usando su imaginario para que entienda que cada vez que se equivoque recibirá un castigo. El miedo a la oscuridad por la historia del cuco, el rechazo a lo desconocido si le dices “noooo! Caca!!”, Si lo culpas de tus errores castigándolo con un golpe después de que casi lo atropellan o cuando se cae, o cuando toma algo que no sabe que no es de el, le harás imaginar con el tiempo que todo lo que hace, que él esta mal.
¿Tu imaginas cosas seguido? Un niño imagina todo el tiempo. Piensa que pasa si le dices a un niño que si no cumple tales normas religiosas se irá al infierno y no verá nunca mas a su familia: las cumplirá con miedo, vivirá toda la vida con miedo al veredicto del juicio final y es obvio, por que quiere a su familia. Y nuestro imaginario ha sido tan bien educado para lo malo que ya no podemos dejar de tenerle rechazo a infinidad de cosas, miedos también. No podemos incluso imaginar lo bueno, nos parece normal, imaginable, que EEUU. bombardee a quien se le ocurra indicar como terrorista (y tenga petróleo, por cierto), nos parece aceptable a nuestro imaginario que hay decisiones que ya están tomadas y uno no puede hacer nada contra eso y dejar que empresarios y políticos se pasen por buena parte el descontento nacional, como hemos visto en declaraciones de transeúntes indiferentes a Hidroaysen, por dar un ejemplo que se esta pasando de moda mediaticamente. No podemos imaginar que los estudiantes estén en lo cierto en pedir educación publica, por que se nos educó para creer que el estado funciona y que hay que creer en el y que si la educación publica vale como privada, por algo será (cuando en casi toda Sudamérica la educación publica es gratis). Ahora nos estaban haciendo creer que estamos al borde de una crisis energética y, como se nos educó para creer ciegos a los que nos ponen en la tele, seguramente caeríamos. Imaginamos que las cosas como están, están bien. Imaginamos que este estado de comodidad, este Status Quo donde vives toda tu vida trabajando y pasando una mínima parte disfrutando de tus hijos y nietos, de tus amigos y parientes, está bien. No se puede imaginar que “calidad de vida” signifique otra cosa que “IPC”. Insisto, la imaginación es una herramienta genial! Hay que usarla para bien, para realizar actos hermosos como el concierto del Parque DYR de fin de verano, por ejemplo, en el que tocaron muchas bandas de San Antonio, donde mucha gente fue por primera vez a ese lugar casi inutilizado. Si nos hubieran estimulado un imaginario positivo seguramente mucha gente que dice “yo no canto”, cantaría. Al que le hicieron sentir que era bueno para nada, sería bueno en todo. Y lo más importante, sería más fácil creer en un mundo mejor si pudieran tan solo imaginarlo. Pero la imaginación quedó desplazada para muchos en el armario de las cosas viejas y ahí se quedó.
Imaginar es ver, no con los ojos. Si ponemos atención, si cuidamos nuestra imaginación, si la cultivamos, podremos seguramente ver que San Antonio no es tan malo como se cree, que la vida no depende de lo que pasa en la tele, ni en la farándula, ni de los políticos, podremos darnos cuenta que calidad de vida no significa electrodomésticos ni teléfonos celulares touch, si pudiéramos todos imaginar una vida sin la cantidad de cosas que no necesitamos en nuestro cotidiano para ser felices, no sería necesario que hubiesen terremotos para recién ponerse a hablar con el vecino y preguntarle si está bien, para conversar con tu hermano por que no hay luz para encender un computador, si pusiéramos mas atención a creer en cosas maravillosas “increíbles”, quizás en San Antonio Chinoy no sería un caso único de un tipo que cree que algo se puede y lo busca con todas sus ganas en contra de todas las criticas que pudo tener y logra tener éxito. Quien diga que eso es suerte y no puede imaginar que alguien que cantaba gratis en todas las peñas en valpo hoy ha tenido giras en argentina, China, España, Suecia, Francia, y también le resultará difícil creer que en San Antonio hay muchísimos artistas mas, por que seguramente le es mas fácil creer que Ossama Bin Laden es el hombre mas malo de la tierra. Era.
Con la imaginación, efectivamente, también se puede hacer el mal: armar confabulaciones, estrategias para estafar, puedo mentir con elaboradas historias. Pero lo que quiero decir es que la imaginación es potente, crea realidades y siendo así de importante, hay que educarla con cuidado.
Si, educarla. Puedes criar a un niño miedoso usando su imaginario para que entienda que cada vez que se equivoque recibirá un castigo. El miedo a la oscuridad por la historia del cuco, el rechazo a lo desconocido si le dices “noooo! Caca!!”, Si lo culpas de tus errores castigándolo con un golpe después de que casi lo atropellan o cuando se cae, o cuando toma algo que no sabe que no es de el, le harás imaginar con el tiempo que todo lo que hace, que él esta mal.
¿Tu imaginas cosas seguido? Un niño imagina todo el tiempo. Piensa que pasa si le dices a un niño que si no cumple tales normas religiosas se irá al infierno y no verá nunca mas a su familia: las cumplirá con miedo, vivirá toda la vida con miedo al veredicto del juicio final y es obvio, por que quiere a su familia. Y nuestro imaginario ha sido tan bien educado para lo malo que ya no podemos dejar de tenerle rechazo a infinidad de cosas, miedos también. No podemos incluso imaginar lo bueno, nos parece normal, imaginable, que EEUU. bombardee a quien se le ocurra indicar como terrorista (y tenga petróleo, por cierto), nos parece aceptable a nuestro imaginario que hay decisiones que ya están tomadas y uno no puede hacer nada contra eso y dejar que empresarios y políticos se pasen por buena parte el descontento nacional, como hemos visto en declaraciones de transeúntes indiferentes a Hidroaysen, por dar un ejemplo que se esta pasando de moda mediaticamente. No podemos imaginar que los estudiantes estén en lo cierto en pedir educación publica, por que se nos educó para creer que el estado funciona y que hay que creer en el y que si la educación publica vale como privada, por algo será (cuando en casi toda Sudamérica la educación publica es gratis). Ahora nos estaban haciendo creer que estamos al borde de una crisis energética y, como se nos educó para creer ciegos a los que nos ponen en la tele, seguramente caeríamos. Imaginamos que las cosas como están, están bien. Imaginamos que este estado de comodidad, este Status Quo donde vives toda tu vida trabajando y pasando una mínima parte disfrutando de tus hijos y nietos, de tus amigos y parientes, está bien. No se puede imaginar que “calidad de vida” signifique otra cosa que “IPC”. Insisto, la imaginación es una herramienta genial! Hay que usarla para bien, para realizar actos hermosos como el concierto del Parque DYR de fin de verano, por ejemplo, en el que tocaron muchas bandas de San Antonio, donde mucha gente fue por primera vez a ese lugar casi inutilizado. Si nos hubieran estimulado un imaginario positivo seguramente mucha gente que dice “yo no canto”, cantaría. Al que le hicieron sentir que era bueno para nada, sería bueno en todo. Y lo más importante, sería más fácil creer en un mundo mejor si pudieran tan solo imaginarlo. Pero la imaginación quedó desplazada para muchos en el armario de las cosas viejas y ahí se quedó.
Imaginar es ver, no con los ojos. Si ponemos atención, si cuidamos nuestra imaginación, si la cultivamos, podremos seguramente ver que San Antonio no es tan malo como se cree, que la vida no depende de lo que pasa en la tele, ni en la farándula, ni de los políticos, podremos darnos cuenta que calidad de vida no significa electrodomésticos ni teléfonos celulares touch, si pudiéramos todos imaginar una vida sin la cantidad de cosas que no necesitamos en nuestro cotidiano para ser felices, no sería necesario que hubiesen terremotos para recién ponerse a hablar con el vecino y preguntarle si está bien, para conversar con tu hermano por que no hay luz para encender un computador, si pusiéramos mas atención a creer en cosas maravillosas “increíbles”, quizás en San Antonio Chinoy no sería un caso único de un tipo que cree que algo se puede y lo busca con todas sus ganas en contra de todas las criticas que pudo tener y logra tener éxito. Quien diga que eso es suerte y no puede imaginar que alguien que cantaba gratis en todas las peñas en valpo hoy ha tenido giras en argentina, China, España, Suecia, Francia, y también le resultará difícil creer que en San Antonio hay muchísimos artistas mas, por que seguramente le es mas fácil creer que Ossama Bin Laden es el hombre mas malo de la tierra. Era.


No hay comentarios:
Publicar un comentario